De mojitos, rumba y atardeceres soñados
- 17 mar 2017
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Transportarse a los años 50, esa es la sensación que abraza cada turista que llega a la Isla de Cuba. Destino que invita a sumergirse en aguas cristalinas y templadas y disfrutar de la calidez del sol en sus extensas playas. Desde Varadero, Playas del Este hasta los Cayos, la isla se engalana con kilómetros de arena blanca y mar turquesa.
La rumba y el son cubano se apoderan de cada rincón y el ritmo propio de sus habitantes se contagia a cada paso. Pero Cuba también es tierra de intelectuales, pensadores y revolucionarios, y la ciudad de La Habana se hace eco de ello. Es posible sentirse un poco Hemingway y disfrutar de un mojito en la famosa Bodeguita del Medio, convertirse en bohemio en la atmósfera que se comparte en la Habana Vieja o también deleitarse con un buen café y apoderarse de la vida que transcurre en tan pintoresca ciudad.





















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